De acuerdo con médicos especialistas las oficinas contienen el ambiente propicio para el desarrollo de la hipertensión. Los ejecutivos enfrentan un sinnúmero de presiones laborales y familiares con las que es difícil lidiar sin que repercutan en la salud del corazón, advierten.
"Los empresarios y oficinistas están expuestos a una serie de factores que los hacen propensos a padecer de hipertensión arterial", asegura Samuel Gaxiola, cardiólogo del Hospital 1 de Octubre del ISSSTE.
Según explicó, parte del problema de la presión elevada es la herencia (antecedentes en la familia), sumado al hecho de estar sometidos a estrés y cambios de estilo de vida como son las dietas ricas en sodio y realizar poco ejercicio, apuntó en entrevista.
La hipertensión y en general las enfermedades cardiovasculares representan un grave problema para los sistemas de salud pública. Lo anterior es así debido a que afectan tanto la economía de las empresas como de las personas que la padecen y sus familias.
Se estima que en países en vías de desarrollo cada año entre 1.5% y 5% de la población hipertensa muere por causas directamente relacionadas con este padecimiento, según la encuesta nacional de salud de 2000. Por otra parte, muchos otros quedan incapacitados permanentemente.
Algunos factores que propician la hipertensión son: "El exceso de trabajo, el temor a la pérdida del empleo, las presiones económicas y la falta de tiempo para dedicarlo al cuidado personal pueden incrementarlo", detalló Gaxiola.
Según este médico, son los mismos empresarios quienes pueden hacer una importante labor para evitar este problema.
"Si informan e impulsan a sus ejecutivos a hacer un alto para examinar el estado de su corazón y tomar las medidas necesarias para evitar estos padecimientos ya es un gran paso, no hay que esperar hasta que se perciban las consecuencias ya que ésta es una enfermedad de las llamadas silenciosas", explicó.
Los ejecutivos también tienen una responsabilidad que asumir ante su propia salud: deben realizar cambios sustanciales en su estilo de vida, acudir al médico y medir sus niveles de presión arterial para, en su caso, recibir un tratamiento oportuno.
Gaxiola dice que a partir de su experiencia y con base en algunas estadísticas, es poco común encontrar en los consultorios médicos ejecutivos jóvenes que asistan a una consulta preventiva.
"Sólo tres cuartas partes de los pacientes que visitan al médico son mayores de 50 años y sólo 25% son personas de entre 20 y 49 años de edad. Además, las dos terceras partes de los pacientes acuden cuando ya se sienten mal", abundó.
Asimismo, destacó que la mayor concentración de este problema se presenta en las principales metrópolis del país, "pero hay más prevalencia en el norte ya que el estilo de vida es más parecido al de los vecinos estadounidenses: fumar, beber, vida sedentaria y alimentación poco adecuada", concluyó.