Científicos de la universidad Duke en Estados Unidos utilizaron las propiedades de autoensamblado del ADN para producir estructuras en escala nanométrica en forma de rejillas, en las cuales los patrones de moléculas pueden ser especificados.
Los científicos aseguraron que el logro representa un paso para producir circuitos electrónicos u ópticos en masa, en una escala 10 veces menor que los circuitos más pequeños que ahora son manufacturados.
En vez de usar el silicio como base para circuitos minúsculos, como se hace en la técnica de fabricación actual de la fotolitografía, los investigadores utilizaron filamentos de ADN para crear rejillas de entre 5 y 10 millonésimas de metro (nanómetros), comparados con los cerca de 65 nanómetros en circuitos de silicio creados mediante la fotolitografía.
Para demostrar su capacidad de producir en masa rejillas con patrones infinitesimales, los científicos crearon conjuntos de trillones de rejillas separadas con las letras "D," "N" y "A" escritas con una proteína que se puede ver con microscopia de fuerza atómica (AFM).
"El proceso lo hemos descrito creación de enrejados ,con los patrones que especificamos, por lo menos multiplicados por diez veces que la mejor litografía utilizada hasta ahora", dijo Thom LaBean uno de los autores de la investigación.
"Y aun mas, porque estamos utilizando los bloques de construcción el ADN que se ensamblan ellos mismos, podemos hacer simultáneamente trillones de copias de una estructura deseada".
Para crear las minúsculas rejillas minúsculas de ADN, LaBean y sus colegas comenzaron con minúsculos bloques llamados "tejas". Cada teja fue hecha de filamentos de ADN doblados como limpiadores de tubería en forma de cruz.
En el centro de cada cruz estaba un bucle de ADN que se puede unir a otra molécula alternadamente.
Atada a una molécula se puede obligar a la proteína a dar a la teja una etiqueta visible para el AFM.
Cada parte de la cruz, de cerca de 10 nanómetros de largo, tenía un par de "extremos pegajosos" donde el filamento del ADN tiende a unirse con las bases recíprocas.
Las tejas con los extremos pegajosos complementarios se unen cuando están mezclados.
La estructura de las tejas creó el equivalente molecular de pedazos de rompecabezas que uno mismo montaría solamente en un arreglo específico cuando estaban mezclados juntos, con el bucle de ADN cargado con la molécula que los investigadores deseaban crear.