Uno de los aspectos fundamentales en la mercadotecnia para pequeñas y medianas empresas es conocer el tipo de cliente y reconocer que “el tamaño si importa”, pues no es lo mismo elaborar una estrategia para una gran empresa que para una Pyme, explicó Enrique Gómez Gordillo, especialista en Marketing al enumerar las “Siete Herramientas de marketing para las pequeñas empresas”.
Para el especialista, la herramienta principal es contar con una propuesta única de ventas (PUV), esto es lo que hace distinto a un negocio de otro; debe ser concreta, tangible y observable; basada en producto, precio, surtido y servicio, que sea importante para el cliente.
Al respecto, el especialista aclaró que un lema no es lo mismo que una propuesta, el primero es algo así como “30 años de tradición nos respaldan, y una propuesta es algo así como “una pizza gratis si no llega en 30 minutos” o “corte su vestido en la segunda lección”.
La segunda herramienta es contar una base de datos de tus clientes. Para ello Gordillo recomienda utilizar la información que los clientes proporcionan en las facturas y segmentar el mercado.
“Contar con esta información te va a decir qué es lo que ha comprado y podrás hacer promociones exclusivas para ese segmento del mercado gracias a la base de datos”, aseveró.
La tercera herramienta es contar con “calculadora en mano”, pues la mercadotecnia cuesta y también cuesta adquirir un cliente. Aquí hay que tener claro que “cuando un negocio no deja o las ganancias dejan de ser las mismas es el momento de dejarlo”.
Las empresas deben contar con servicio estandarizado. Esto implica educar al personal,
establece estándares de servicio por escrito, cumplir con las garantías y sobre todo no dejar que un cliente se vaya disgustado. “No debes pensar en la persona que se va, piensa en el dinero que se va cuando tratas mal a un cliente”, explica.
Se deben elaborar perfiles de clientes, involucrando sentimientos, no sólo razón. El empresario debe penar a quién le está hablando y cómo le habla, “estos son aspectos básicos”, a decir de Gómez Gordillo.
Asimismo, el empresario debe ser creativo en el empaquetamiento de productos y servicios; debe jugar con las posibilidades, buscar sorprender y agradar al cliente.
También recomiendan manejar eficientemente promociones que deben ser: selectivas, atractivas, provocativas y temporales (Las promociones no deben durar más de 90 días, porque se convierten en tradición). Además, estas promociones deben ser específicas y excluyentes, es decir, que no estén al alcance de cualquiera.
“A todos estos pasos se puede sumar el saber contar la historia de tu empresa, pues este siempre es un factor que llama la atención de las personas, explica el especialista.
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