En los últimos años, los capitalinos han modificado la costumbre de enterrar a sus muertos, pues se ha elevado el número de incineraciones.
Raúl Escobar Briones, jefe de unidad de publicaciones, trámites funerarios y Gaceta Oficial, explicó que cada año mueren cerca de 67 mil personas y más de 20 por ciento de éstas son cremadas.
El informe de las delegaciones al respecto señala que en 2003 se realizaron 13 mil 298 incineraciones, 20 por ciento del total; en 2004 fueron 15 mil 595 (22.92 por ciento ), y en lo que va de este año van más de 14 mil cremaciones (26.76 por ciento ).
Para atender esta nueva demanda, indicó el funcionario, en la actual administración se han otorga do nueve concesiones para cremaciones y se construyeron dos hornos para uso público.
Así, la ciudad de México cuenta con 27 hornos crematorios, 13 concesionados y 14 públicos.
Aunado a esa infraestructura, agregó, en breve se contará con dos columbarios más. Uno en la Plaza Mariana, que tendrá capacidad para contener 116 mil nichos, y otro en Sullivan. Ambos concesionados.
Para el funcionario, una de las razones por las cuales los capitalinos han cambiado la tradición se debe a que en 1992 la Iglesia dio a conocer su posición y consideró buena opción cristiana la cremación.
Además, dijo, según algunas encuestas se puede asegurar que en la medida que es mayor el nivel de estudios, más eligen esta opción.
No hay déficit de fosas
Escobar Briones señaló que en la ciudad de México hay capacidad de 102 mil fosas disponibles, y garantizó que no hay déficit de espacios.
Explicó que en enero de 2001, al inicio de la actual administración, había 110 mil, por lo que en cinco años la reducción supera apenas las 8 mil fosas.
Explicó que esa situación se debe a que 35 por ciento de los cadáveres son trasladados a diferentes estados de la República, más de 20 por ciento son incinerados y de los restantes utilizan las fosas con régimen de perpetuidad.
Precisó que cerca de 29 mil cadáveres son enterrados en la ciudad de México y entre 85 por ciento y 90 por ciento de éstos son inhumados en fosas bajo el régimen de perpetuidad.
El porcentaje restante, agregó, se va a las fosas de temporalidad.
En éstas, detalló, se conservan los restos durante siete años; si al terminar ese lapso los familiares no recuperan los restos, son nuevamente enterrados a pie de fosa; es decir, al lado de un nuevo ataúd.
En el DF hay 117 panteones
Recordó que en el Distrito Federal hay 117 panteones, de los cuales 102 son públicos y 15 concesionados.
Los públicos son administrados por las 16 delegaciones políticas.
Explicó que de los 102 cementerios públicos, 77 son de tipo vecinal, por lo que en ellos se entierra sólo a personajes de la comunidad.
Además, hay 13 delegacionales y 10 generales. En estos últimos son enterrados los capitalinos, sin importar dónde hayan vivido.