Reijard-News

miércoles, 02 de noviembre de 2005

Globos de colores, juguetes, figuras de personajes infantiles y flores, adornaron las tumbas de los niños en el panteón Milpa Alta, cuyas ánimas visitaron ayer, Día de Todos los Santos, el mundo de los vivos.
Al camposanto arribó desde las primeras horas la familia Alonso Evangelista para visitar a Marco Antonio, quien falleció a los seis años de edad luego de ser atropellado cuando participaba en un carnaval del poblado.

Su papá, Juan Alonso, comenta que el pequeño murió hace aproximadamente 13 años, y cada 1 de noviembre acude con sus cuatro hijos y su esposa, Camila Evangelista, para visitar su tumba y acompañar todo el día el alma de su difunto.

Para guiar el alma de Marco Antonio, su familia mantuvo encendido un cirio en el centro de la tumba, aunque don Juan indicó que de acuerdo con las creencias, las ánimas de los niños llegan el 31 de octubre a las 15:00 horas y se van a las 20:00 horas del día siguiente.

En este mismo cementerio, decenas de familias más acudieron a adornar las tumbas de los pequeños, a las que llevaban globos y toda clase de golosinas como si celebraran una fiesta infantil.

Irma Zamora también acudió a la cripta de su hijo, quien murió hace nueve años, cuando no se concretó su embarazo.

De igual modo, Elena Oliver visitó a sus dos pequeños, quienes murieron por parto prematuro, hace nueve y siete años, respectivamente.

Sus dos hijos vivos ayudaron a su madre a limpiar la morada de sus hermanitos y a colocarle las flores que les compraron como obsequió de bienvenida.

"Pero gracias a Dios tengo dos hijos vivos, aunque sí me da tristeza haber perdido a la niña y al niño", resaltó.

Debajo de un árbol que le aminoraba el calor, el señor Nicolás Soto mantenía la mirada fija en la tumba de su hijo, quien murió hace un año. Relató que el menor tenía seis años cuando falleció a consecuencia de una bronconeumonía.

Para alegrar el aposento de su hijo, en lugar de buscar una imagen religiosa, don Nicolás lo decoró con la figura de Mickey Mouse, la cual mandó dibujar en un comercio del centro.

Para dar la bienvenida a su difunto, le compró 12 docenas de gladiolas, las cuales distribuyó alrededor de la tumba.

Comentó que en su casa le levantó una ofrenda con pan, fruta y dulces, ya que son los alimentos que se le ponen a los niños.



Get Firefox!

COMENTARIOS