Hoy sonaron los cláxones de los vehículos más de lo normal, las principales arterias de la ciudad de México ya estaban en caos desde antes de las siete de la mañana, pero el Metrobús no perdió el paso.
Personal del transporte, Protección Civil, Apoyo Vial y Tránsito, se tuvieron que levantar más temprano por el regreso a clases de más de 2 millones de alumnos de nivel básico en el Distrito Federal.
La estación Indios Verdes estaba ya llena desde las 06:54; “niños y mujeres primero” era la consigna. Como todos los días se separaron en filas a los hombres de las mujeres para subir al Metrobús, pero ahora las damas iban con sus pequeños y ellos con su torta bajo el brazo.
Muchos todavía adormilados y otros tiritando de frío por traer el cabello mojado subieron al autobús que los iba llevar “caminito de la escuela”, el transporte no falló, hizo como casi todos los días dos minutos 45 segundos aproximadamente entre estación y estación.
El Metrobús lleno, pero no tanto como se esperaba, había más automóviles y gente en las calles, todos corriendo.
Hasta parece que las mujeres de los 400 Pueblos también se habían puesto de acuerdo para el regreso de los “chamacos”, al pasar por Reforma, ahora no estaban desnudas sobre el Paseo de la Reforma, quizás por respeto a los niños o porque amaneció muy frío.
Después de siete estaciones el calor empezó subir al interior de los camiones y los niños se comenzaron a desesperar, querían quitarse la chamarra, la bufanda, el suéter, pero sus madres a pellizcos y miradas de pistola los ponían quietos.
Carlos, un niño de ocho años, desencanchado por las vacaciones de verano, el tumulto y el pesado desayuno que le hizo su madre comer con prisa, provocó que sus ojos primero se enrojecieran, luego soltaran algunas lágrimas, para finalmente bajar de emergencia en la estación Nuevo León ya con el vómito en la boca.
La estaciones de Insurgentes a Río Churubusco fueron las que más mostraron afluencia de niños rumbo a sus colegios.
Ya para las 08:00 de la mañana todo empezó a bajar de presión, solo había algunos padres de familia rezagados por no haber llegado a tiempo.
A las 09:00 de la mañana los autobuses volvieron a su normalidad e hicieron su recorrido de Insurgentes Sur a Norte con asientos libres.