Quienes enseñaron a menores de edad la letra de una canción que hace una apología de la violencia intrafamiliar, pueden ser sancionados incluso penalmente, por instigar la comisión de un delito, aseguró Miguel Ontiveros, director de Investigaciones del Instituto Nacional de Ciencias Penales (Inacipe).
En tanto, menores que participaron en el curso de verano organizado por la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) capitalina en cuya ceremonia de calusura se entonó dicha canción, confirmaron que fue personal de la corporación quien les enseñó la melodía.
El miércoles pasado, durante el acto oficial de clausurar de dichos cursos, un grupo de niños de entre 11 y 12 años entonó frases como: Yo nunca tuve padre/ y nunca lo tendré/ el único que tuve yo mismo lo mate.
Sobre la situación, Miguel Ontiveros considera que el asunto es más grave de lo que pudiera parecer una simple canción, toda vez que puede ocasionar la comisión de un delito y habla de la falta de preparación de los uniformados para impartir tal curso.
Por su parte, el especialista detalla que el ilícito en que incurrirían está tipificado en el Código Penal Federal, artículo 209, denominado: provocación de un delito y apología de este o de algún vicio.
La ley indica que "al que provoque públicamente un delito o haga apología de este o de algún vicio, se le impondrán de 10 a 180 jornadas de trabajo en favor de la comunidad si el delito no se ejecutase".
Los instructores de rojo son estudiantes de Conalep que realizan su servicio social en ese curso de verano.
El subsecretario de Participación Ciudadana y Participación del Delito apuntó que se realizará una investigación y si alguno de estos niños hace una imputación directa sobre alguna persona, se aplicará una sanción.
Por su parte ex integrantes del agrupamiento Fuerza de Tarea, el cuerpo encargado de impartir los cursos de verano de la SSP, confirmaron que ese tipo de cantos sí se enseñan en dichos talleres y no en el Penthatlón, como algunas autoridades de la SSP han señalado.
Los cánticos aprendidos por los adolescentes que asisten cada año al curso impartido en el agrupamiento Fuerza de Tarea tienen como objetivo "cerrar el espíritu de grupo y el compañerismo", explicaron instructores de este cuerpo de élite e Incluso señalaron que el canto contiene partes aún más agresivas.