Incluso los lugares de ensueño cumplen años y mañana le toca el turno a Disneylandia, el parque de atracciones apodado "el lugar más feliz del mundo", que cumple el domingo sus bodas de oro.
En estos 50 años desde que Walt Disney inventó el concepto de parque temático y abrió las puertas de Disneylandia en la localidad californiana de Anaheim en un día de calor asfixiante y entre numerosos problemas, son muchas las cosas que han cambiado.
Para empezar, hace medio siglo tan sólo había 18 atracciones en todo el parque, y hoy son más de 60.
Además, áreas tan populares como "Tomorrowland", también conocida como la "Tierra del mañana", que recreaba el futuro distante de 1986, hoy han sido superadas con creces.
Aún así, el parque se las ha ingeniado para recibir entre 10 y 14 millones de personas al año y aunque Disneylandia nunca ofrece cifras oficiales, las cuentas cuadran si se tiene en cuenta que en enero de 2004 dio la bienvenida a su invitado número 500 millones.
El público también ha cambiado y la mayor preocupación de los encargados de Disneylandia es determinar cómo seguir manteniendo el atractivo para esas generaciones que se han criado con el ratón en las manos, y no precisamente Mickey Mouse sino el del ordenador.
"Se trata de hacer que nuestras atracciones sigan siendo relevantes para la forma en la que crecen los niños en la actualidad", confesó a la prensa Marty Sklar, uno de los principales ejecutivos del departamento de Imagineering, encargada de renovar el parque.
"No nos vamos a quedar atrás", agregó con seguridad.
Renovarse o morir. O, mejor aún, renovarse para mantener un público que en los últimos años, aunque sigue acudiendo en masa a Disneylandia, su asistencia no es tan grande como se pronosticaba.
El 50 aniversario del parque es un buen momento para vender desde la nostalgia, y el pasado 5 de mayo Disneylandia puso en marcha "la fiesta más feliz del mundo", o al menos la más larga, con celebraciones de estas bodas de oro durante 18 meses.
Un programa que incluye el regreso de viejos clásicos en el campo de las atracciones como "Space Mountain" o el remozado del castillo de "La bella durmiente", la joya del parque tratada como si fuera una estrella de Hollywood.
Además, las bodas de oro del parque han bañado de este color a muchas de las atracciones, incluido un Dumbo dorado y el famoso gorro con orejitas de Mickey Mouse, que también brillan del mismo color.