Andres tiene novia, pero se confiesa un aficionado a visitar los chats para conocer a gente nueva. Y aunque jura estar enamorado de su chica, nunca falta a sus citas virtuales con sus "ciberconquistas": "Para mí es sólo un juego. Me divierte conocer a gente por este medio. Creo que te muestras realmente como eres, aunque hay quienes no son sinceros. No creo que esto signifique ser infiel".
El surgimiento de internet, sus alcances, así como el anonimato y la privacidad en la que puede navegarse ha generado interesantes fenómenos sociales, y uno de los más importantes es la denominada "ciberinfidelidad", un nuevo término que significa establecer una relación extramarital, en la mayoría de los casos sin involucrarse físicamente con el tercero en discordia (aunque también hay quien sí lleva la relación al plano físico) y que se mantiene a través de correos electrónicos y mensajes instantáneos.
Esta situación ha generado nuevos servicios cibernéticos, entre los que sobresalen los denominados "detectives virtuales", para cachar al infiel y, por otro lado, otras agencias que ofrecen coartadas para que los infieles no sean descubiertos.
De acuerdo con expertos en la materia, la red es un medio que facilita engañar a la pareja. Esto lo explora a profundidad la publicación francesa In bed with the Web: Internet, le nouvel adultere , escrito por Loic Roche y Yannick Chatelain, en la que también se expone que cada vez más franceses sucumben a las relaciones virtuales.
El primero de los autores es doctor en sicología y especialista en el impacto de las nuevas tecnologías en el hombre, el segundo un experto en la red.
Ambos destacan que foros y chats son visitados principalmente por hombres. Aunque también por mujeres como Carolina, quien aunque tenga pareja, de vez en cuando visitan los chats de ligue para "checar" la creatividad de los varones, nos cuenta: "En lo personal me gusta chatear con desconocidos porque ambos tenemos que a echar andar el ingenio al cortejar. Te encuentras desde al tipo más romántico hasta al más adulador. En una ocasión estuve a punto de verme con alguien con quien ya llevaba meses chateando, pero después pensé que lo interesante de la relación es que él es desconocido para mí, así que preferí mantenerlo así".
Según los escritores, al estar conectado a internet "resulta muy sencillo establecer relaciones virtuales (la mayoría de las veces bajo una identidad falsa), se crea un estado de búsqueda permanente y de dependencia".
Conocer a distintas personas a través de la red se ha convertido en un estilo de vida, porque "da la ilusión afrodisiaca de ser todopoderoso, es algo similar a lo que ocurre con el alcohol en las fiestas de adolescentes, funciona como un desinhibidor", dice Loic Roche.
Enamorados cibernéticos
Las consecuencias de este fenómeno son innumerables y muchas aún insospechadas. En los tribunales de Estados Unidos, por ejemplo, la infidelidad electrónica es ya una causal de divorcio.
Y es que para las víctimas del engaño, no es tan complicado comprobar el "adulterio cibernético", pues es fácil conseguir copias de los mails que intercambian los "ciberamantes".
En Francia, como en muchos otros países, cada día se inscriben 25 mil nuevas personas en Meetic , el mayor sitio de encuentros en Europa, que cuenta con más de de 11 millones de miembros.
Más investigaciones
Otras publicaciones como la de la siquiatra estadounidense Esther Gwinnell, titulada El @mor en internet , plantean que el amor entre cibernautas tiene la ventaja de ayudar a un individuo a superar la soledad.
No obstante, la autora también expone las patologías, conflictos y riesgos a lo que se enfrentan las personas que chatean, pues en la red transitan todo tipo de especímenes.
"Desde donjuanes y camaleones consumados, hasta ermitaños, tímidos, obsesos y mitómanos profesionales, de modo que una relación online podría complicar bastante la vida".
Nuevos servicios
Como consecuencia de este fenómeno, el internet también ha creado servicios que ofrecen "cubrir" las infidelidades para no correr el riesgo de ser descubierto.
Algunas páginas como www.zcuza.com.ar , ofrecen empleados "de mentiras" y todo tipo de actores para que el infiel no sea descubierto y se puedan crear las coartadas perfectas para engañar a la pareja.
Lo más común es recibir por correo o por teléfono una invitación a un congreso, enviada a la casa o empresa, confirmando la asistencia a dicho evento.
Incluso se puede organizar un encuentro amoroso que parezca un asunto laboral.
El otro lado de la moneda son los "detectives virtuales", cuyo número cada día crece, quienes son contratados por maridos y esposas celosas para investigar las actividades cibernéticas de su pareja e indagar sobre sus deseos secretos y perversiones ocultas... por no mencionar la existencia de una relación en forma.